Devisons Jewelers

Web PicIf great things are built with time, Devisons Jewelers already made that mark. In 1988, Glen Mirchandani and his brother chose this location on 82nd Street to open their jewelry store, even though they knew very little about this specific type of business. Glen was in his 20s. He had inherited the business instinct and he loved jewels, as probably most people from his culture. Encouraged by a knowledgeable friend who supported them, and prepared with their family’s business background, they first rented the store where they are still located today.

Glen gives his customers the credit to his business’ success; “if you respect them and treat them well, they will keep coming back and they will send more people. They will make you stay in business for a long time,” he states. Glen is originally from India, but he speaks a perfect Spanish, which he learned from his customers and employees. His clientele is constant and even when they have moved away, no matter how far, they keep coming back because of the quality, and the trust they have built along the years.

Gold is still the all time favorite and watches seem to be the trend. Glen knows that his community likes good prices and he loves having sales for them. As a small business owner, he wishes to see more small businesses coming into the neighborhood. He is convinced that good service and consistency in prices and quality are all they need to succeed. He believes in the potential of this corridor as an ideal area for small merchants.

For the future of his store, Glen hopes to expand and grow by eventually making his space larger.  In the meantime, he and his staff welcome every customer with a smile, knowledge and only the best items.

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Devisons Jewelers
37-63 82nd Street
Jackson Heights, NY 11372

Si las mejores cosas toman tiempo, Devisons Jewelers es una de ellas. En 1988, Glen Mirchandani y su hermano eligieron esta ubicación en la Calle 82 para abrir su joyería, a pesar de saber muy poco acerca de este negocio en particular. Glen tenía alrededor de 20 años;  había heredado el instinto de negociante y le gustaban las prendas, como a la mayoría de gente en su cultura. Motivado por un amigo conocedor del negocio quien los apoyó, y armado con la experiencia de su familia como comerciantes, rentaron el mismo local donde se encuentra la joyería hoy día.

Glen le da el crédito a sus clientes por el éxito de su tienda “si los tratas con respeto y amabilidad, ellos van a regresar y van a enviar más gente. Ellos mismos van a mantenerte en servicio por mucho tiempo”, asegura Glen. Glen es originario de la India, pero habla un español perfecto, que dice haber aprendido de sus clientes y empleados. Su clientela es constante, e incluso cuando se han mudado del barrio, sin importar qué tan lejos, siguen viniendo, por la calidad y la confianza que se han ganado a lo largo de estos años.

El oro es aún el favorito entre la gente y los relojes parecen tener la mayor popularidad. Glen sabe que a su comunidad le gustan los buenos precios y le encanta tener ofertas para ellos. Como dueño de un pequeño negocio le gustaría ver a muchos otros pequeños negocios mudarse al barrio. Está convencido que el buen servicio y la consistencia en los precios y la calidad de los productos es todo lo que se necesita para tener éxito. El cree en el potencial de este corredor como el área ideal para pequeños comerciantes.

Para el futuro de su joyería, Glen espera expandirse y crecer, eventualmente ampliando su local. Mientras tanto, él y sus empleados le dan la bienvenida a cada cliente con una sonrisa, conocimiento y sólo los mejores productos.