Cali Caliente

COLLAGEEncouraged by his wife, Javier Chavarro agreed to open a store with her that would be one of the first ones to sell Colombian apparel in New York, located in a small space on 37th Avenue, steps away from 82nd Street. He used to drive a taxi and she worked at a restaurant, in the meantime, his wife’s mother took care of the new family business. At the beginning, it didn’t look like the most profitable idea to want to continue with the store, and they hardly made enough to cover the $3000 rent that it cost at that time, but thanks to the vision and perseverance of his companion and partner, Cali Caliente has today, after 22 years, a second store in Astoria, which is bigger and as or even more successful than the first.

Cali Caliente stands out for its unique garments made in Colombia and imported to the U.S exclusively for them. Mr. Chavarro and his wife have even visited Los Angeles, California, where they found the most attractive costumes for this Halloween season, with the premise of getting the look that most flatters the female clientele.

The showcases are carefully decorated thanks to their son’s talent, who is a designer. There is nothing more important for Mr. Chavarro than his clients’ satisfaction, which they achieve with an excellent quality of merchandise and a kind customer service. “I have clients from the time when we first opened who still visit us,” tells Mr. Chavarro and assures that each of those clients has brought at least one more. Innovation is key. Each season the store changes stock to be up to date with the latest trends. Observation also plays a fundamental role in these small business owners’ success. “The problem is not even getting to the top, what it is truly difficult is staying up there,” he adds.

Among their plans is to set up their website completely in order to attract the cyber shoppers and that way their products can reach a larger audience. The day by day of the store is accompanied by a cordial and energetic personnel and a selection of the best salsa music that they put on to animate their visitors.

photo 2 (8)Cali Caliente
81-21 37th Ave.
Jackson Heights, NY 11372
www.calicalienteboutique.com

Motivado por su esposa, Javier Chavarro accedió a abrir con ella una tienda que fuera una de las primeras en vender ropa Colombiana en Nueva York, ubicada en un pequeño local sobre la Avenida 37 a unos pasos de la calle 82. Él manejaba un taxi y ella trabajaba en un restaurante, mientras la madre de su esposa atendía el nuevo negocio de familia. Al principio pareció no ser una idea lo suficientemente rentable como para querer mantenerlo, y por los primeros tres años a duras penas completaban los $3000 dólares de renta que costaba en ese entonces, pero gracias a la visión y la perseverancia de su señora, hoy, después de 22 años, Cali Caliente cuenta con una segunda tienda en Astoria, que es aún más grande e igual o más próspera.

Cali Caliente se destaca por sus prendas exclusivas que Don Javier y su esposa mandan a hacer en Colombia e incluso, han ido a buscar nuevo surtido hasta Los Ángeles, California, de donde trajeron, para esta temporada los disfraces más atractivos para Halloween, con la premisa de ofrecer al público femenino el look que mejor resalte sus atributos.

Las vitrinas están cuidadosamente decoradas, gracias al talento de su hijo, quien es diseñador. Para Don Javier no hay nada más importante que la satisfacción de sus clientes, lo cual logran con una buena calidad de los productos y un servicio único. “Tengo clientela de la época en que abrimos que todavía viene”, cuenta Don Javier, y asegura que cada uno de esos clientes ha traído al menos otro más. La clave es innovar. Cada temporada la tienda cambia su surtido para colocarse a tono con las últimas tendencias. La observación juega también un papel fundamental en el éxito de estos pequeños empresarios. “El problema no es llegar a la cima, lo que es verdaderamente difícil es mantenerte allí”, agrega.

Dentro de los planes de Cali Caliente está adecuar completamente su página web para cautivar a la audiencia cibernauta, y de esa manera llevar sus productos a un mayor público. El día a día de la tienda lo acompañan un personal amable y energético, y una selección de la mejor salsa, con la que animan a sus clientes.