Borja Law Firm, P.C.

photo 4Michael Borja knows there is no magic trick or any such thing as an easy way for success. He attributes his achievements to hard work. Previously, he ran his activities from a small office on 87th Street off of Roosevelt Avenue; today, he is part of the 82nd Street Partnership family with ample, more comfortable office space and a convenient location, right on the corner of 82nd Street and Roosevelt Ave.

He counts with the help of six assistants, who are assigned different duties such as legal work, public relations, human resources and administrative responsibilities, and he closely supervises their work. They are open 7 days a week to make sure his clients feel, literally, that the doors are always open for them.

Borja started as an entertainment lawyer as he was completing his studies. He graduated from Cornell University with a degree in Policy Analysis and then received a Masters of Music and Entertainment from New York University; finally he attended Brooklyn Law School. Borja was on a search to combine his theoretical and artistic preferences, which led him to take internships in the field and then to be hired by one of the largest music companies in the industry, EMI Music Publishing. Working as an attorney for EMI, Michael Borja represented great artists such as The Beatles, Shakira, Aerosmith and Nirvana. Somewhere on his desk, among many other deals, there was once a pretty 16th year old girl who was supposed to be the next big thing. Borja was in charge back then of closing the first contract of Rihanna Fenty.

The golden years became rough when the music industry started to shrink. In addition, Borja’s expectations were higher than just being an employee at a place where he couldn’t grow. Believing he was making the right decision at the right time, he left the music industry to work independently. He opened his first office Roosevelt Avenue, where he started taking every case that walked through the door. This is how his area of expertise became immigration, family law, criminal law, and accidents; all matters he could relate to because his parents themselves are immigrants from Ecuador and he grew up in Queens. Moving now to a larger office space, with a larger clientele, brings him great satisfaction.

The most difficult thing of being an attorney, to him, is explaining to his clients how the legal process works. Some of them show disappointment and frustration when they realize that justice cannot be made with only one appearance in court. His motivation reflects on the way he treats every case “I am always the first or second individual to get to court before the judge,” he says. He likes to be accessible to his clients and he is in constant communication with them. Michael Borja now sees the results of his efforts and hopes his firm never stops growing.

Borja Law Firm, P.C
Abogado Borja
82-02 Roosevelt Ave. 2nd Floor
718-565-8020
www.borjalaw.com

Michael Borja tiene claro que no hay truco mágico, ni nada parecido a una manera fácil de encontrar el éxito. Él le atribuye sus logros al trabajo duro. Anteriormente operaba desde una pequeña oficina en la calle 87 a la vuelta de la Avenida Roosevelt; Hoy, hace parte de la familia del 82nd Street Partnership con oficinas más amplias y cómodas y una ubicación privilegiada. Exactamente en la esquina de la Calle 82 y la Avenida Roosevelt.

Cuenta con la ayuda de seis asistentes a los cuales se les han asignado distintas tareas como trabajo legal, relaciones públicas, recursos humanos y tareas administrativas que él supervisa de cerca. Abren siete días a la semana para asegurarse de que sus clientes sientan, literalmente, que las puertas están siempre abiertas para ellos.

Borja comenzó como abogado en el campo del entretenimiento, al mismo tiempo que completaba sus estudios. Se graduó de la Universidad de Cornell de Análisis Normativo y luego de un máster en Profesiones de Música y Entretenimiento en la Universidad de Nueva York, para finalmente asistir a la Escuela de Derecho de Brooklyn. Borja buscaba combinar sus preferencias teóricas y artísticas, las cuales lo llevaron a tomar prácticas en el campo y luego a ser contratado por una de las más grandes compañías de la industria de la música, EMI. Trabajando como abogado en esta gran compañía, Michael Borja representó grandes artistas como Los Beatles, Shakira, Aerosmith y Nirvana. En algún lugar de su escritorio, en medio de otros múltiples contratos, estuvo alguna vez una bella jovencita de 16 años, quien estaba destinada a ser la próxima gran estrella. Borja estaba a cargo en aquel momento de cerrar el primer contrato de la señorita Rihanna Fenty.

Los años dorados se vieron opacados cuando la industria empezó a contraerse. Además, las expectativas de Borja iban más lejos que a solo ser un empleado en un lugar donde nunca crecería. Convencido de que tomaba la mejor decisión en el momento indicado, dejó la industria de la música para trabajar independientemente. Su primera oficina estaba en la intersección de las avenidas Britton y Roosevelt, donde empezó a tomar cualquier caso que llegaba a su puerta, razón por la cual su área de experticia se volcó a la inmigración, leyes de familia, derecho penal y de accidentes; asuntos que lo tocan directamente, ya que sus mismos padres son inmigrantes de Ecuador y él fue criado en Queens. Mudarse ahora a un espacio más amplio, con una clientela mayor significa una gran satisfacción para él.

La parte más difícil de ser abogado para él es, tal vez, explicar a sus clientes cómo funcionan los procesos legales. Algunos se muestran decepcionados e impotentes cuando se dan cuenta de la no se puede hacer justicia con una sola visita a la corte. Su ímpetu se refleja en la manera como trata cada caso. “Yo soy siempre el primer o segundo individuo en aparecer en la corte antes que el juez”, comenta. Le gusta ser accesible a la gente y se mantiene en constante comunicación con ellos. Michael Borja ve ahora el resultado de sus esfuerzos y espera nunca parar de crecer.